Estuve hablando con Belinda, una de las personas que trabajan allí, concretamente la coordinadora del centro, quien me explicó con todo detalle el funcionamiento y las posibilidades de colaborar.
¿Cuál es el truco? No lo hay. Simplemente hay personas que trabajan por acercar la lectura al resto de la humanidad. Así de simple.
Al aproximarme, tras aparcar en zona verde, me llamaron la atención la fachada y la entrada. No podría ser más austera, más acorde con el resto del establecimiento ni más coherente con la idiosincrasia de la iniciativa. Fachada gris, puerta gris.
Una vez dentro, una increíble sensación me hizo entrar en un estado de fascinación que no me abandonó hasta que, casi una hora después salí del local. Libros, trabajo, ilusión, pasión, entretenimiento, colaboración, historia, literatura, solidaridad… tengo mil palabras para utilizar y no te quiero aburrir.
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Con Aromas de Papel